Jean Cocteau

Trabajando para el Cabaret nos dimos cuenta de lo poco que se conoce la obra poética de Jean Cocteau, y en la misma medida, cuán escasa es la existencia de publicaciones en español de su poesía. En ninguna biblioteca pública fue posible hallar sus libros, así que recurrimos a los anaqueles privados (la traducción de Tentative D’Évasion para el Cabaret la hizo Françoise Adouin).

Así las cosas, del libro Jean Cocteau, Poemas, propiedad de Heidi Abderhalden, editado en México por Letras Vivas y con Ahmed el-Boab como traductor de hermoso nombre, reproduzco aquí algunos poemas, empezando por el que inspiró la canción homónima, que dice así:

FRUTO

Un farolillo dominical,
madurado por el viento
puede incendiar las ramas;
hay que cogerlo antes.


FRUIT

Un lampion du dimanche,
S’il est mûri pqr le vent;
Peut mettre le feu qux branches.
Il faut le cueillir avant.

——-

PIEZA DE CIRCUNSTANCIA

Graba tu nombre en un árbol
que se extienda hasta el nadir.
el árbol es mejor que el mármol.
pues en él los nombres crecen.

PIÈCE DE CIRCONSTANCE

Gravez votre nom dans un arbre
Qui poussera jusqu’au nadir.
Un arbre vaut mieux que le marbre,
Car on y voit les noms grandir.

——-

LOS DULCES OJOS

Tristeza, abono de mis dichas. Nos limita,
esta reja, salida de todos los tinteros,
Napoleón, apicultor, guantes de armiño
el día de la coronación, cubierto de laureles
y sandalias de nácar.

Cisne moribundo, cuyo grito es dulce,
vierte negra sangre para escribir estas líneas.

LES YEUX DOUX

Tristesse, engrais de mes bonheurs. Il nous termine
Ce grillage, partout sorti der encriers.
Napoleón, apiculteur aux gants d’hermine
Le jour du sacre, avec un bonnet de lauriers
Et des pantoufles de nacre.

Cygne mourant, si doux à entendre crier,
Fais le sang noir en quoi sont écrites ces lignes.

——-

EL POETA DE TREINTA AÑOS

Heme aquí pues a la mitad de mi vida
cabalgo sobre mi hermosa casa;
a los dos lados veo el mismo paisaje,
pero sin vestirse con la misma estación.

Aquí está la roja tierra de viña encornada
como un joven corzo. La lencería colgada,
con risas y señales, recibe el nuevo día;
allá viene el invierno y el honor que se me debe.

De acuerdo, dices quererme todavía,
Venus. Si no hubiera hablado de ti, no obstante,
si mi casa no estuviese hecha con mis poemas,
sentiría el vacío y me caería del techo.

LE POÈTE DE TRENTE ANS

Me voici maintenant au milieu de mon âge,
Je me tiens à cheval sur ma belle maison;
Des deux còtés je vois le même paysage,
Mais il n’est pas vêtu de la même saison.

Ici la terre rouge est de vigne encornée
Comme un jeune chevreuil. Le ligne suspendu,
De rires, de signaux, accueille la journée;
Là se montre l’hiver et l’honneur qui m’est dû.

Je veux bien, tu me dis encore que tu m’aimes,
Vénus. Si je n’avais pourtant parlé de toi,
Si ma maison n’était faite avec mes poèmes,
Je sentirais le vide et tomberais du toit.

Advertisements

Tags: , , , ,

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s


%d bloggers like this: