Archive for April, 2007

Colleen home

April 17, 2007

Sometimes I see something so beautiful it makes me wanna live in a farm.
Wait a minute. I do live in a farm.

Colleen is my favourite artist right now. You can listen to her music on myspace.

Budapest

April 13, 2007

And I love the voice of Billy Collins. More here

BUDAPEST
by Billy Collins

My pen moves along the page
like the snout of a strange animal
shaped like a human arm
and dressed in the sleeve of a loose green sweater

I watch it sniffing the paper ceaselessly
intent as any forager that has nothing on its mind
but the grubs and insects
that will allow it to live another day

It wants only to be here tomorrow
dressed, perhaps, in the sleeve of a plaid shirt
nose pressed against the page
writing a few more dutyful lines

while I gaze out the window
and imagine Budapest
or some other city
where I have never been

-thanx, zzzz

Minor Key

April 6, 2007

I’ve said it once and I say it again: I’m a minor key person and I cannot make a happy song. I’ve been trying to make the perfect compilation of beautifully sad songs just to prove myself how much I care for useless tasks, but also because I love lists. And sad songs. Here’s the attempt as for April, 2007 (the list has got to be dated, since I change my mind/mood very often):

1. Piana – Something is lost
2. Bjork – Vokuro
3. Cocorosie – Candy Land
4. Cat Power – Wild is the wind
5. Beck – Everybody’s gotta learn sometimes
6. Mahler – Ich bin der weit abhanden gekommen
7. Beef Terminal – Time apart
8. Piano Magic – Shot through the fog
9. Juana Molina – Insensible
10. Jeff Buckley – Hallelujah
11. Max Richter – Sunlight

As Pedro Almodóvar says, ¡viva la tristeza!

Verde que te quiero Verdi

April 5, 2007

aorozco3.jpg

Nos pareció que el joven director de 29 años dirigía la Filarmónica con vigor y apasionada fuerza. El Coro de la Ópera sonaba sólido. El introito del Requiem de Verdi desde el primer compás agarró los corazones del atestado Teatro Jorge Eliécer Gaitán. Pero entonces los solistas. Florencia Tinoco (soprano mexicana), Martha Senn (mezzo-soprano y mezzo-directora de la Secretaría de Cultura de la Alcaldía de Bogotá) y Rodrigo Orrego (tenor chileno), tuvieron momentos brillantes pero otros tantos dolorosos. Nos preguntábamos ¿quién escoge a los solitas? Los colores de las voces no parecían combinar muy bien, como que no les alcanzaba el aire. Excepto por la voz de Valeriano Lanchas (barítono/bajo), que además de ser hermosamente cálida, gruesa y dulce, tenía una técnica impecable y junto con el enérgico director, se ganaron los aplausos del público. En esas andábamos, haciendo nuestros comentarios al término del concierto, cuando en medio de la multitud que buscaba torpemente la salida, un niño a las puertas de la adolescencia, vestido con el que se adivina su mejor saco, se volvió súbitamente para abrazar a su padre y decirle: gracias papá por traerme. Lo dijo con una emoción tan auténtica que se nos aguó el ojo a las que veníamos comentando la desafortunada combinación de las voces, bla bla bla, y nos hizo recordar con ese gesto simple que hay que estar agradecidos. De que aún exista la orquesta Filarmónica, de que se puedan escuchar conciertos en Bogotá, de que esta tierra haya dado vida a jóvenes como Valeriano Lanchas y el director Andrés Orozco, y de que Verdi haya estado tan triste como para escribir el hermoso Requiem que tuvimos la suerte de escuchar.